
Toneles de sidra de la antigua factoría sidrera de la familia Arias en Corias.
En 1848, Antonio Arias y su segunda esposa, Carmen Fernández, crearon en una cuadra anexa a su casa, en el barrio del Rebolledo del pueblo de Corias, Mantequerías Arias, la empresa llamada a ser la gran industria concejil durante décadas. A finales del siglo XIX Carmen Fernández propuso trasladar, en 1902, el negocio a un nuevo lugar en el mismo pueblo, construyéndose una verdadera fábrica de 3.675 metros cuadrados y cuya estructura todavía es observable hoy desde la carretera que une Pravia y Cornellana. Esta nueva factoría albergaba las oficinas y almacén en la planta alta, las instalaciones de producción de manteca y sidra achampanada en la planta intermedia y la bodega en la planta baja. En las dependencias originales de la casa familiar se mantuvo la elaboración de conservas de salmón y trucha, almacenes, lavadero y una escuela particular para los hijos de la familia.
Extracto de la tesis doctoral (inédita) de Cristian Rangel Valdés, Pravia y su concejo en el primer tercio del siglo XX. Historia de la evolución política, poblacional, económica y social del concejo de Pravia en su tránsito del siglo XIX al XX.

Mi casa estaba situada en lo alto del pueblo. La había reconstruido mi abuelo, al que no llegué a conocer, en 1870, con dinero que trajo de Cuba. Era hermosa y, sobre todo, alegre. Su fachada principal miraba al Narcea. En las noches en que el viento era favorable a ello, se dejaba oír con un poderío que a mí me entusiasmaba. Sus dos galerías estaban orientadas hacía el río. La habitación que tenía asignada se encontraba en la parte alta. Se accedía a ella según se entraba a la galería del piso segundo a mano izquierda.