
Benigno Alonso Arango en 1920.
Abogado y escritor contemporáneo. Nacido en Santianes (Pravia) el 24 de marzo de 1883, hijo de don Celestino de ese apellido, y de Carmen Alonso Díaz, labradores.
Cursó las primeras letras en la escuela del pueblo natal y perfeccionó esos estudios elementales en Pravia.
“La vocación —nos ha dicho él mismo— tuvo que subordinarse en los primeros momentos a las exigencias de la realidad. Soñaba con ser abogado, pero como carecía de los medios económicos necesarios, me resigno a hacer los estudios del Magisterio. En el año de 1902 terminó la carrera de maestro superior. Como, positivamente, carecía de vocación para ejercer la enseñanza, no intento siquiera el ingreso en el Magisterio.”
Por entonces se dedicó al periodismo como redactor del diario «El Carbayón», al que prestó servicios hasta que pasó a «La Opinión de Asturias», en 1906. En diciembre de este año fué nombrado oficial tercero del Gobierno civil de Oviedo. Este cargo no le impidió continuar las tareas periodísticas, sino que, poco después, las aumentaba con la corresponsalía en esa ciudad de «El Noroeste», de Gijón.
En Escritores y artistas asturianos, de Constantino Suárez Fernández, El Españolito

Una de las modalidades de ocio más populares fueron las peleas de gallos y Pravia no quedó al margen de esta afición. Según Jorge Uría en Una historia social del ocio: Asturias 1898-1914, se abrieron «circos gallísticos» en las principales ciudades regionales y cita a Oviedo, donde no había feria de la Ascensión que no contara con un programa de peleas de estas aves, Gijón, Avilés, Mieres, Trubia, Sama de Langreo…
Así tituló Félix Varela la colaboración que publicó El Noroeste, el 6 de febrero de 1931, y que os dejamos aquí para que os hagáis una idea de la situación económica de las clases más humildes en esa época. Una vez más, encontramos un texto que, salvando las distancias propias de la retórica del momento, nos parece de sorprendente actualidad.